El Talmud dice que cuando Adán fue creado en el sexto día, se puso muy triste al ver el surgimiento de la oscuridad el viernes a la noche. ¡Él pensó que tal vez el mundo se estaba terminando! Así que el sábado por la noche, D-ios le dio a Adán el regalo del fuego. Esta es la razón por la que decimos la bendición sobre el fuego el sábado por la noche. La vela de Havdalá representa la primera, y fundamental, luz de la creación; un nuevo comienzo, un nuevo compromiso. Esperamos extender la luz de Shabat en nuestra semana.
Después de decir la bendición, hacemos uso de la luz acercando nuestras manos a la llama y mirando a nuestras uñas. Cuando Shabat viene, encendemos una simple vela; sin embargo, cuando Shabat se esta yendo, encendemos una llama mayor de luces entrelazadas, dado que hemos tenido la experiencia de vivir con un alma adicional y la oportunidad que esto significa.



